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El Quiste hidatídico hepático

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    El Quiste hidatídico hepático

Los perros pueden transmitir grave enfermedad parasitaria
Una de ellas corresponde a la hidatidosis quística, una de las enfermedades parasitarias que puede ser grave y donde el tratamiento es quirúrgico, ya que da lugar a quistes de gran tamaño, principalmente en el hígado y pulmón, los cuales solo pueden ser tratados mediante cirugía.
La hidatidosis es ocasionada por un parásito pequeñísimo (
Echinococcus granulosus) que se puede encontrar en gran cantidad (cientos o miles) en el intestino de perros infectados, a los que no causa ningún trastorno aparente.


Cuando un perro parasitado defeca, expulsa en sus heces miles de tenias de este parásito que pueden dispersarse por el terreno y también quedar adheridos a zonas de su cuerpo próximas al ano.
Así, cuando los perros se lamen, las tenias o huevos pueden quedar pegados alrededor del hocico, pudiendo de esta forma pasar a las manos o partes del cuerpo de las personas que los acarician o atienden.
Por otra parte, las tenias también pueden ser ingeridas por los animales a través de las pasturas, o pueden contaminarse a través del agua; una forma común de contaminación para el hombre es por la defecación de los perros en las huertas y quintas.
Por otra parte, las tenias también pueden ser ingeridas por los animales a través de las pasturas, o pueden contaminarse a través del agua; una forma común de contaminación para el hombre es por la defecación de los perros en las huertas.
La
sintomatología es muy variable dependiendo de la ubicación y tamaño del quiste. Se describen las siguientes formas sintomáticas:

  • Síndrome tumoral: aumento de volumen del órgano afectado, compresión de órganos vecinos, masa palpable.

  • Síndrome doloroso

  • Síndrome hipersensibilidad: prurito, urticaria, asma, shock, muerte.

MECANISMO DE TRANSMISION
La “hidatidosis es una enfermedad parasitaria, causada por un parásito del perro, que es una pequeña lombriz de 3 a 5 milímetros”.
Por lo tanto el perro puede tener cientos de estas lombrices en su intestino “
y el problema es que elimina por sus heces los huevos de la lombriz, los cuales caen al medioambiente y pueden ser consumidos por otros animales domésticos, principalmente corderos, cerdos y vacunos, pero también en este ciclo puede ser afectado el ser humano”.
En el perro, la enfermedad se llama
equinococosis porque el animal tiene la lombriz. En el hombre se desarrolla un estado larval y eso se llama quiste hidatídico. Es una membrana que se forma como reacción del cuerpo al parásito, una especie de globo con un líquido en su interior y esto va creciendo con el tiempo; la velocidad de crecimiento y el daño, va a depender del órgano en que se ubique. Generalmente se ubica en el hígado y en los pulmones, pero también se puede ubicar en el riñón, incluso en el cerebro. En la radiografía se ve como un tumor.
La hidatidosis humana
no se transmite por consumir carne, sino que el hombre se contagia al ingerir los huevos del parásito. El problema está en el clandestinaje, en esas personas que faenan animales en sus casas, ya sea para el consumo propio o para comercializar.
Puede suceder que el animal faenado tenga la enfermedad y sus vísceras estén con los quistes; y lo que ocurre es que se las dan al perro.
El animal se va a comer el quiste hidatídico, a él se le forma la lombriz y comienza a ser una bomba de tiempo que empieza a eliminar huevos y a contaminar.
El perro es el causante y puede contaminar el ambiente de diferentes maneras, por ejemplo defecando, y de ese modo contamina el suelo, puede contaminar verduras, lechugas y otros productos de una huerta familiar; también puede contaminar cursos de agua”.
Además, el perro se pasa la lengua por todo su cuerpo y le quedan huevos pegados en el pelo. Los niños que son los más afectados toman contacto y juegan con el perro, y pueden tragarse estos huevos que no se ven, ya que son microscópicos. Ahí cerramos el ciclo y la persona hace el quiste.
En resumen, el contagio es por los perros, directamente al jugar o por comer alimentos contaminados de huertas caseras”.
PREVENCIÓN
- Desparasite a su perro,
cada 45 días, siguiendo las indicaciones de su veterinario.
- Evite que su perro coma vísceras crudas.
- Después de desparasitar a su perro destruya sus heces durante los 3 días siguientes al tratamiento. Se pueden quemar y enterrar. Tras la desparasitación, si su perro está parasitado elimina las tenias que tiene en el intestino, expulsándolos con las heces.
- Evitar que los niños sean lamidos en la boca por el perro.
- Si acaricia un perro, lávese siempre las manos con agua y jabón, y siempre antes de ingerir o manipular alimentos.



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